En una frase: describes a tu agente como le explicarías a un nuevo empleado, eliges por dónde atiende —teléfono, mensajería o videollamada— y AIBI se encarga de hablar con tus clientes: 24/7, en lenguaje natural y dejando todo registrado.
Pensado para personas, no para programadores
No necesitas saber de telefonía, modelos de IA ni integraciones. El constructor visual de flujos te deja armar conversaciones arrastrando bloques, y las plantillas te dan un punto de partida para los casos más comunes: recepción de llamadas, agendamiento, calificación de leads, recordatorios y soporte.
De cada llamada, información útil
Más allá de automatizar, AIBI guarda el historial y las transcripciones de cada conversación y extrae los datos que te importan. Cada ejecución deja además su traza paso a paso: por dónde fue la conversación, qué resultado dio y dónde se cortó. Así cada interacción alimenta tu visión del negocio: qué piden tus clientes, qué objeciones aparecen y dónde estás perdiendo oportunidades.
Preguntas frecuentes
AIBI es una plataforma para crear agentes con inteligencia artificial, sin código, que atienden a tus clientes por teléfono, por WhatsApp, Instagram y Facebook, y por videollamada. Automatiza tus conversaciones y convierte cada una en datos útiles para tu negocio.
No. AIBI está diseñado para personas no técnicas: defines a tu agente en lenguaje natural y armas los flujos de forma visual, con plantillas listas para empezar.
Para empresas de cualquier tamaño que atienden clientes por teléfono o por mensajería: ventas, atención al cliente, agendamiento, cobranza, soporte y más.
Sí. Tu catálogo, tus clientes o tus precios viven en tablas de Datos que el agente consulta mientras conversa, y que puedes mantener al día desde tu propio sistema. No hay que meter toda esa información dentro de las instrucciones del agente.
Sí. Tu sistema puede disparar flujos con una petición HTTP, mantener tus tablas al día por API y recibir en tu propio servidor el resultado de cada conversación. Está documentado en la sección para desarrolladores.
Creas tu cuenta, le das contexto a tu agente, armas el flujo y eliges por dónde atiende. Puedes tener tu primer agente funcionando en minutos.
